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22 de septiembre de 2014

"La gente que me gusta", de Mario Benedetti

Hay poemas que no por populares y "manidos" dejan de gustarme. Hay poemas que expresan punto por punto lo que a mí me gustaría saber expresar. Hay poemas en los que me veo reflejada... en los que me veo cada día más reflejada... y eso me gusta. Este es uno de ellos. Este es un día de esos. 

La gente que me gusta (Mario Benedetti)

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. 

La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. 

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.

La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.

La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.


12 de octubre de 2013

"Elegí ", de Rudyard Kipling

No quise dormir sin sueños
y elegí la ilusión que me despierta,
el horizonte que me espera,
el proyecto que me llena,
y no la vida vacía de quien no busca nada,
de quien no desea nada más que sobrevivir cada día.

No quise vivir en la angustia
y elegí la paz y la esperanza,
la luz,
el llanto que desahoga, que libera,
y no el que inspira lástima en vez de soluciones,
la queja que denuncia, la que se grita,
y no la que se murmura y no cambia nada.

No quise vivir cansado
Y elegí el descanso del amigo y del abrazo,
el camino sin prosas, compartido,
y no parar nunca, no dormir nunca.
Elegí avanzar despacio, durante más tiempo,
y llegar más lejos,
habiendo disfrutado del paisaje.

No quise huir
y elegí mirar de frente,
levantar la cabeza,
y enfrentarme a los miedos y fantasmas
porque no por darme la vuelta volarían.

No pude olvidar mis fallos
pero elegí perdonarme, quererme,
llevar con dignidad mis miserias
y descubrir mis dones;
y no vivir lamentándome
por aquello que no pude cambiar,
que me entristece, que me duele,
por el daño que hice y el que me hicieron.
Elegí aceptar el pasado.

No quise vivir solo
y elegí la alegría de descubrir a otro,
de dar, de compartir,
y no el resentimiento sucio que encadena.
Elegí el amor.

Y hubo mil cosas que no elegí,
que me llegaron de pronto
y me transformaron la vida.
Cosas buenas y malas que no buscaba,
caminos por los que me perdí,
personas que vinieron y se fueron,
una vida que no esperaba.

Y elegí, al menos, cómo vivirla.
Elegí los sueños para decorarla,
la esperanza para sostenerla,
la valentía para afrontarla.

No quise vivir muriendo
y elegí la vida.

Así podré sonreír cuando llegue la muerte,
aunque no la elija…
…porque moriré viviendo.

Gracias Belén Marquina por compartir este poema. 

2 de abril de 2013

¿Tengo una mentalidad emprendedora?

Si te estás planteando emprender, es conveniente que sepas que, además de los conocimientos técnicos de marketing o finanzas, es recomendable trabajar también nuestras propias habilidades y competencias personales, tal y como explica el post Coaching para emprendedores. 
Mapa de los Sueños (Inkwovation)
En este post, analizamos cuáles son las áreas de mejora más frecuentes para este tipo de personas (con la colaboración de los coaches César Fernández y Belén Marquina):
  • Motivación: Tradicionalmente se emprendía por “vocación” pero hoy hay muchos que lo hacen por “necesidad”: “estoy en paro y no encuentro trabajo”; “no quiero tener jefes”; “quiero realizarme y no puedo en mi empresa” o “quiero conciliar mi vida laboral y personal”. Todas son válidas pero es importante verificarlas para tener clara la compensación en los momentos de mayores dificultades.
  • Expectativas: Reflexionar sobre lo que se espera conseguir puede evitar frustraciones en el futuro. No es lo mismo querer hacerse millonario que simplemente ganarse la vida. Este ejercicio también aporta prudencia, ya que muchas veces el papel “lo aguanta todo” pero no así la realidad. 
  • Miedos y gestión del riesgo: Constituyen los grandes frenos del emprendedor y muchas veces son invisibles porque forman parte de su sistema de creencias. “¿Qué pasa si fracaso?”; “¿Seré capaz?”; “¿Y si lo pierdo todo?”, “¿Me volverán a contratar en una empresa si no lo consigo?”. Es importante dar la vuelta al concepto de “fracaso” y conseguir verlo como un aprendizaje necesario para continuar generando oportunidades.
  • Habilidades y recursos: Se trata, por un lado, de identificar, poner en valor y potenciar las fortalezas que ya se posee (por ejemplo conocimiento, experiencia o relaciones) y, por otro, detectar aquellas habilidades o recursos que es necesario desarrollar. También es recomendable analizar las oportunidades y aspiraciones, “¿de qué quieres estar orgulloso dentro de unos meses?”. Y, por supuesto, la confianza, ser capaces de construir un generador interno de energía positiva que se retroalimente a lo largo de todo el proceso
  • Plan de acción y resultados: Además de elaborar y comprometerse con un plan que coordine todas las acciones necesarias, también es recomendable preguntarse: “Si todo este escenario ideal se cumpliera, ¿qué tipo de resultados se obtendrían?”
Este vídeo de la consultora Inknowation lo resume a la perfección:


Nota: Este post es parte del reportaje Coaching para emprendedores, publicado en el nº 13 de la revista corporativa de Renta 4.

20 de abril de 2012

Campañas de comunicación que generan empleo

Llevaba unas semanas sin actualizar el blog porque, entre otras cosas, estoy inmersa en un proceso de coaching personal y profesional que me tiene fascinada a la par que reflexiva. Tan profundamente reflexiva que estoy retrasando el momento de compartir mis ideas y pensamientos para poder hacerlo con cierto poso y conclusiones más o menos completas. Pero he querido hacer un alto en el camino para comentar un par de ofertas de trabajo que me han llamado la atención en medio de este desolador y desalentador panorama social, laboral, político y económico que nos cuentan todos los días los medios de comunicación. 

Se trata de dos ofertas laborales cuya primera peculiaridad es que forman parte de una campaña de marketing/publicidad/comunicación. Maravilloso que nuestra profesional presente iniciativas que contribuyan a dar empleo y no solo a entretener con ideas notorias y frívolas. La segunda es que las dos me han resultado atractivas y me dicen que hay vida más allá de los "trabajos" tradicionales. El mundo está cambiando y es posible que esa transformación implique cerrar muchas puertas pero abrir nuevas y más soleadas ventanas. Lo iremos viendo. 


Por el momento, aquí están estos curiosos ejemplos:
  • Oferta número uno: "Buscamos jóvenes en paro, de entre 25 y 35 años, para ver cómo crece la hierba. Salario: 2.000 euros brutos". No, al parecer no es una broma. Es una vacante publicada en Infojobs por Husqvarna, una de las principales compañías de fabricación de maquinaria de jardinería, como parte de la campaña de promoción de su robot cortacésped Automower. El puesto se llama "Supervisor de cesped automático" y las funciones asociadas son: "leer, twittear, navegar por Internet, revisar el correo electrónico, tomar el sol… mientras el Automower de Husqvarna corta el césped por ti en un céntrico jardín de Madrid". Simplemente brillante. Me he apuntado. Creo que doy el perfil y quiero investigar hasta donde llegan. Pero, desde aquí, mi enhorabuena a la agencia que la haya ideado. 
  • Oferta número dos: "Buscamos un/una periodista que esté dispuesto a hacer el Camino de Santiago (Camino Francés)". La vacante la publica la Tienda del Camino, una tienda on line que se dedica a vender todo tipo de productos para los peregrinos y cuya peculiaridad es que los compras a través de la web y los recoges en cualquier punto del Camino. El trabajo se ofrece dentro de la estrategia de comunicación de la marca y la idea consiste en contratar a un periodista en paro que esté vinculado al Camino de Santiago para que realice la ruta francesa y recopile en cada etapa cierta información y cuente su experiencia. No he aplicado, porque no me encajaban las fechas, pero me ha parecido una oportunidad laboral preciosa.
Sí, son trabajos temporales. Sí, no nos van a sacar de pobres ni nos garantizan una estabilidad ni un futuro. Pero la idea es que hay vida más allá de la zona de confort. Que hay gente creando nuevas realidades. Que podemos crearlas nosotros. Y que pueden estar alineadas a nuestros sueños. Solo tenemos que seguir muy atentos y elegir con cuidado.